{"id":2192,"date":"2024-03-23T20:16:39","date_gmt":"2024-03-23T18:16:39","guid":{"rendered":"https:\/\/matematicastro.es\/?page_id=2192"},"modified":"2024-03-30T13:59:42","modified_gmt":"2024-03-30T11:59:42","slug":"just-for-the-record","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/matematicastro.es\/?page_id=2192","title":{"rendered":"Just for the record"},"content":{"rendered":"\n<pre class=\"wp-block-verse\">Apunta. Pasan diez, doce, quince segundos. No dispara. Baja el arma y a continuaci\u00f3n llora amargamente. Su objetivo se diluye entre las sombras de la noche. Ya s\u00f3lo queda la neblina amarillenta de aquellas sempiternas y tristes farolas. Trag\u00e1ndose sus propias maldiciones arranca el cuatro por cuatro. Mira hacia delante durante otros diez, doce, quince segundos. No ve nada, no piensa en nada, no pesta\u00f1ea. Pero sabe, entiende, asimila en d\u00e9cimas de segundo el torrente de acontecimientos pasados y presentes. Adem\u00e1s, un fogonazo resume todo su futuro. Agita la cabeza, pone primera, baja el freno de mano y sale de all\u00ed. Tras varios kil\u00f3metros por la carretera comarcal que lleva al cruce con la nacional se detiene en el aparcamiento de la venta. Pide un cacharro, intercambia un par de palabras con el camarero y va a mear. Bebe un par de copas m\u00e1s y deshace el camino que hizo. Cuando llega a casa son las doce en punto. La luz del dormitorio est\u00e1 encendida, lo estaba desde hac\u00eda unas horas, desde que emprendi\u00f3 su peque\u00f1a aventura. Pone la radio, se tumba y se duerme al instante, con la ropa puesta. Cae en un sue\u00f1o tranquilo, en calma, en el que permanece varias horas. Tantas hasta que el sol est\u00e1 bien alto y la luz entra filtr\u00e1ndose por las cortinas de gasa, a trav\u00e9s de los ventanales, cuyas persianas no se hab\u00edan cerrado la noche anterior.<\/pre>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apunta. Pasan diez, doce, quince segundos. No dispara. Baja el arma y a continuaci\u00f3n llora amargamente. Su objetivo se diluye entre las sombras de la noche. Ya s\u00f3lo queda la neblina amarillenta de aquellas sempiternas y tristes farolas. Trag\u00e1ndose sus propias maldiciones arranca el cuatro por cuatro. Mira hacia delante durante otros diez, doce, quince [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2193,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-2192","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","post","post-with-thumbnail","post-with-thumbnail-large"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/matematicastro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/2192","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/matematicastro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/matematicastro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/matematicastro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/matematicastro.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2192"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/matematicastro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/2192\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2194,"href":"https:\/\/matematicastro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/2192\/revisions\/2194"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/matematicastro.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2193"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/matematicastro.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2192"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}