Conexión

Hay una curva que rodea el abismo
cada vez que tu rodilla conecta con mi muslo
y esta es una de las razones
por las cuales empiezo a sentir que tu alma
va formando, poco a poco, parte de mí.
Y que vas rodeando lunas
para mover los bordes de mi estómago.
Creo que estás vaciando este vaso
y con tu sonrisa estableces los abrazos
que allá, antes, me saciaron entre ramas
de álamos sólo por mí erguidos.
Me haces separar rutas que busqué con desespero
para unirme a tus palabras de tranquilidad llenas.
De dulces mareas ahora me veo colmado
pensando que tú vives y te arropas silenciosa
en un mundo tan fácil, tan increíblemente vivo,
donde caminas imaginando futuros.
Futuros y pasados regocijándose.
Allá, más allá hemos de ir llegando
para buscar, entre juncos, hileras de besos
y creer que de verdad somos capaces
de establecer una continuidad inevitable.
Nace una verdad completa desde tus ojos
y a ella me aferro en mis sueños como un loco,
como un poseso saturado de sentimientos.
Puede que nada haga falta, o puede que te pierdas,
pero mis piernas ya se han doblado bajo tus labios
y han comprendido que hay algo más que estas palabras.