Mañana

Mañana habrá labios
para desatar deseos.
Mañana habrá razones
y habrá tormentos.
Quiero darte abrazos
y acabar este juego,
quiero arrancar las mordazas
y taparte en el tiempo.
Son posibles los vasos,
los líquidos, los lamentos.
Dime que nunca estás
para estar en mis sueños.
Aquí no hay nada,
todo es etéreo.
Quiero tus labios,
tus brazos, tus pechos.
Aquí no hay nada más,
solo yo hambriento
buscando un rincón
donde enterrar el miedo
y resurgir airosos
para buscar tus besos.